MECANISMO DE DEFENSA II

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EL EGOTISMO

Este mecanismo fue descrito por P.Goodman (1951) en Gestalt therapy Excitement and Growth in the Human Personality.

Dicho mecanismo antepone sus necesidades a las del entorno, está muy cerca del narcisismo,  y a veces puede pecar de psicopatía.

Este mecanismo es necesario en terapia durante cierto tiempo con personalidades con una excesiva  tendencia a la represión. No obstante  éste es un mecanismo que tiene que disolverse a lo largo del proceso terapéutico; porque de lo contrario se habrá transformado la cohibición en un narcisismo.

A través del proceso terapéutico se va aprendiendo a discernir entre el amor propio a un@ mism@ franco y necesario, sin perder de vista las necesidades del otro, tratando de compatibilizar ambas en función de las prioridades del momento. Unas priorizando mis necesidades y otras las del entorno, según se  siente en cada momento que es mejor para un@.Por lo cual en ocasiones tendrás que retrasar tus necesidades en el tiempo o en la forma.

En definitiva, cuando no sea posible satisfacer tus necesidades porque están en contra del entorno, se tendrán que realizar acuerdos  y estar atentos a las prioridades, para evitar así consecuencias más negativas que las de no satisfacer las necesidades del momento.

LA DEFLEXIÓN  

Este mecanismo tiene la función de desvitalizar el contacto y, en cierta forma enfriarlo. La tendencia es evitar el contacto directo ya sea con otra persona o con el medio, la acción está pero pierde fuerza y efectividad y no llega a realizarse.

Se caracteriza por unas conductas de evitación, desviación. Ej. Ante un sentimiento de miedo a la situación o de la/s personas con las que está o siente que esta involucrad@, la persona huye de la situación que le suscita este sentimiento de miedo, en lugar de encararlo.

La deflexión suele ir acompañada de un grado de agotamiento y de fustración pues la persona no deja de “esforzarse” en permanecer activa, en realizar acciones supuestamente encaminadas a satisfacer sus necesidades, cuando en realidad mantienen conductas indecisas y desinfladas. Son vidas grises en las que los colores quedan desdibujados.

LA PROFLEXIÓN

Este término es más reciente,  consiste en hacerle a otros lo que te gustaría que te hicieran a ti.

Como su nombre indica, proviene de los dos mecanismos que mencioné en el artículo anterior: la retroflexión y la proyección. Es un mecanismo sutil.  Se trata de conseguir del entorno determinadas acciones hacia él. Consiste en hacer o decir al otro lo que me gustaría que me hicieran o dijeran a mí.  Es un mensaje indirecto, seguramente inconsciente de que hagan con migo lo que yo hago con él. Es una forma de seducción más o menos encubierta, que trata de evitar confrontaciones negativas

Por  ejemplo si se acercan a alguien a explicar sus problemas, posiblemente están esperando que se  les ofrezca tu ayuda, sin  asumir su responsabilidad de pedirla. Suelen ser  personas que tienen gran temor al rechazo o a resultar molestas para los demás, en cuyo caso no se atreven a pedir lo que necesitan de forma directa. Este tipo de caracteres  creen que  es obvio para los demás que necesitan ayuda y tienen que entenderlo.

Pero ¿qué pasa después? Pues que cuando  no reciben lo que creen que es obvio y en cierta forma esperan, se sienten molestos y defraudados, en lo que en su mente suelen acusar de no querer ser ayudados, y se llenan de resentimiento hacia ellos por no haberles dado lo que NUNCA les pidieron. Lo que pasa en  muchas ocasiones es que no mencionan la decepción, hasta que pasado un tiempo por alguna razón explotan con una carga de ira reprimida, pillando por sorpresa a los demás, que no entienden nada de lo que pasa.

Otra característica es, hacer a los demás, lo que queremos que nos hagan, cuando a lo mejor al otro ni le gusta, ni lo necesita. Resultado resentimiento y rencor de nuevo, porque el otro no entiende nuestras necesidades.

ES IMPORNTENTE: entender que los demás no soben ni tienen porque saber nuestras necesidades y que aunque para nosotros pueda parecernos lógicas para los demás no tiene por qué ser así. Cada uno tiene que aprender a decir lo que necesita del otro.

OTROS MECANISMOS NEUROTICOS.

El psicoanálisis  Freudiano describe otros mecanismos neuróticos que se pueden encontrar en Mecanismos de defensa de Ana Freud (1974). Voy a describir aquí dos de ellos porque me parecen importantes.

LA NEGACIÓN.

Este mecanismo consiste en negar determinadas partes nuestras, creando vacios  que  vamos separando de nosotros. Este mecanismo sirve para rechazar y renegar partes nuestras que no nos gustan y no aceptamos, ya sea porque son partes o características rechazadas por las sociedad, por nuestros padres o por nuestros amigos, y  acabamos por no ver como aceptables.

La negación nos sirve para evitar el dolor y el sufrimiento de la fustración. Si hay partes de nosotros que nos parece reprobable o no aceptable, incluso lo que suele pasar es que nos lo muestran a través de otra persona, es decir “aquello que no te gusta, te enfada o rechazas  de otr@ es algo de ti mismo que no aceptas” con lo cual nos creemos que no es nuestro y lo utilizamos como mecanismo defensivo.

La negación es igual en muchos aspectos a la represión: ambos son puntos ciegos que se mantienen fuera de la conciencia cosas que el individuo no se siente capaz de afrontar.

Al negar estas características emociones o partes de nuestra forma de ser, creemos que vamos a ser mejor aceptados, reconocidos y queridos. Su origen está en la infancia cuando alguno de nuestros progenitores rechazo alguna de nuestras características, incluso llegando a castigarla por mostrarla.

LA RACIONALIZACIÓN.

Éste mecanismo de las personas más intelectuales. Se da fundamentalmente en los caracteres obsesivos, y se trata de dar explicaciones más o menos lógicas y coherentes de un acto, idea o sentimiento cuyos motivos verdaderos no se perciben, al tratar de justificarlos racionalmente.

En este mecanismo la ansiedad se reduce al encontrar una explicación o una excusa racional para asumir una realidad que resulta inaceptable.

La intelectualización es un término afín a la racionalización, que se trata de tranquilizar o justificar: evitando  darnos cuenta del significado que hay de bajo y se esconde tras algunas de nuestras conductas o deseo. Con la intelectualización disculpamos conductas, pensamientos, sentimientos y actitudes que de otra forma no podríamos justificar ni aceptar ante nuestra mirada o ante la de los otros.

Ejemplo; se enamora y trata de entender el porqué de sus sentimientos así como analizar las cualidades de la otra persona que han provocado dicho enamoramiento, de esta forma pone distancia entre él/ella y los sentimientos.

Eva Miralles

Si te resuena y te has sentido identificad@ en alguno de estos mecanismos inconscientes, quieres saber más sobre ellos y como tratarlo en terapia. Ponte en contacto conmigo pinchando aquí.

 

En el próximo artículo hablaré sobre las polaridades y como trabajarlas.

 

 

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